Cómo afecta el frío a los ojos

Aunque nos parezca algo poco común, los efectos del clima también pueden verse reflejados en los ojos, tanto el calor extremo, como los climas muy fríos.

No solo los rayos del sol pueden ser perjudiciales para el sentido de la vista, sino también temperaturas bajo cero, y esto es algo que no todos sabemos, por lo que en el siguiente artículo explicaremos de manera sencilla algunos de los cambios que el frío puede provocar en nuestros ojos.

El entender cómo nos puede afectar el frío es uno de los temas de estudio de la oftalmología, así como los cuidados que debemos tener en estas condiciones extremas.

Consecuencias del  frío extremo en los ojos y cómo prevenirlas

            Es natural que, con temperaturas muy bajas, sintamos una sensación de sequedad, e incluso picazón, irritación y ardor en los ojos, ya que la cubiertas que cubren nuestro globo ocular pueden secarse, al tiempo que las glándulas lagrimales no producen suficientes lágrimas y por consiguiente, los ojos no se lubrican bien.

            Esta afección afecta sobre todo a personas mayores, ya que la edad es en sí misma un factor de riesgo para sufrir de sequedad ocular, a ciertos cambios hormonales que también causen sequedad ocular, personas en tratamiento con algunos fármacos, y otros trastornos como el déficit  de vitamina A y ciertas enfermedades reumatológicas.

            Para evitar estos molestos síntomas es importante mantener lubricados los ojos. Las lágrimas artificiales pueden ayudar a mantener la superficie ocular en buenas condiciones incluso en estas condiciones extremas, reduciendo así la inflamación que provoca la sequedad ocular.

            Si se utiliza mucho la calefacción en ambientes cerrados, es importante tener en cuenta que estos sistemas de combatir el frío también aumentan la sequedad ambiental, por lo que será recomendable usar humidificadores ambientales, e hidratarse correctamente.

            Y obviamente, relacionado con los hábitos de vida actuales, si además de lo anteriormente comentado, estamos trabajando y mirando largo tiempo pantallas de ordenador, tabletas, etc., es especialmente importante insistir en la lubricación ocular, humidificadores de ambiente y buena hidratación.

            Si el problema persiste, lo más recomendable es acudir a un oftalmólogo para que este descarte alguna patología relacionada e indique un tratamiento más efectivo, como lubricantes y antiinflamatorios para mejorar las condiciones de la superficie ocular y reducir la inflamación de la misma.

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